lunes, 19 de noviembre de 2007

Mortalidad

#13

Dentro de los mitos, los Dioses y los seres inmortales envidian en mayor o menor cuantía la mortalidad característica de la condición humana. Lejos de considerarla una injusticia o una falla de diseño impuesta por un creador descuidado (como lo hago yo a veces), es considerada un don, una gracia, una cualidad que nos permite no dar nada por sentado (como tiende a hacerlo el ser inmortal), obligándonos literalmente a consumir sin reparos todo aquello que la existencia nos ofrece, a saciarnos de vida.


Sexo, amor, odio, guerra, juego, conocimiento, poder, son consumidos con celeridad hasta por el más obtuso y abstemio de los hombres o mujeres. Solemos juzgar las vidas de otros con crueldad rápida y sin fundamentos, pero todos sin excepción y sin distingos de escala, consumimos sin pudor o reparos todo aquello que la vida nos ofrece. Porque consciente o inconsciente todos sabemos que el mañana es una ilusión que se rompe tan fácil como nuestro reflejo sobre el agua.

Pero por otro lado nos creemos inmortales, invulnerables, y está capacidad es quizá el mayor mecanismo de defensa generado por la mente consciente, sin el cual no hubiésemos salido del mar primordial, de la cuevas paleolíticas, de tu casa al trabajo, del planeta, de la inconsciencia animal.

Construimos armaduras de fe, que nos permiten ignorar las abrumadoras probabilidades que existen en nuestra contra. La muerte está a la vuelta de la esquina, pero no nos acecha, sólo está allí, como lo está el todo y la nada; no es el premio, no es el castigo, sólo es el recordatorio de que la existencia es un milagro, un don, un milagroso estadio para experimentar, para vivir, efímero como todo.

Para disipar la oscuridad de la que venimos, y la oscuridad hacía la que vamos, nos ha sido entregada la existencia. Y en ella lo único que se nos exige por parte del demiurgo, es existir, es vivir. Nuestros afanes para que la historia y la humanidad nos recuerde son vanos y estériles sí estos no se constituyen en acciones y ejemplos de una lujuria desenfrenada por la vida, vivir sin reparos dará siempre recompensas (y una que otra tristeza).

-Altais-

4 comentarios:

  1. Bestirario.. Estepario... Pablo muy bueno tu blog.

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  2. Es que me gusto mucho!!! ... y puedo decir que más que bueno es tan orginal!! Bravo!

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  3. Es que me gusto mucho!!! ... y puedo decir que más que bueno es tan orginal!! Bravo!

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  4. Es que me gusto mucho!!! ... y puedo decir que más que bueno es tan orginal!! Bravo!

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